INICIOS DE LA SANTA VERA CRUZ

 Generalidades de la Cofradías de la Vera Cruz[1]

            Las cofradías son relaciones laicas que se conciben en términos de fraternidad con normas como la solidaridad, la cohesión interna y pacífica de sus miembros.

            Está institucionalizada por un cabildo formado por cofrades y se rige por unas ordenanzas. Al frente del cabildo están los oficiales. El abad era el cargo que recaía sobre el cura, que era quién ejercía el control eclesiástico de la cofradía. También había otras personas que realizaban funciones específicas: escribanos, sepultureros, cofrades que pedían limosna para el cabildo, etc.

            Un signo muy personal era el de salvaguardar el orden moral. Se penalizaban las agresiones de obra y palabra. Así en la Vera Cruz, se institucionalizó el rito del perdón público como práctica purificadora.

             Algunos fines de la Vera Cruz eran prestación de servicios funerarios y asistencia a los hermanos más necesitados.

            Durante el siglo XVII, se constatan importantes novedades en la imaginería y la principal consiste en la incorporación de una imagen mariana vinculada al misterio de la Pasión. Hemos podido observar, como la devoción a la Cruz lleva pareja en muchos casos la veneración a la imagen de Nuestra Señora de la Soledad.

            Las cofradías de la Santa Vera Cruz suelen tener algunos de los siguientes componentes: una orientación cristocéntrica; imágenes de Cristo crucificado, fiestas específicas como Jueves Santo, Viernes Santo, la Invención de la Cruz el 3 de mayo, la Exaltación de la Cruz el 14 de septiembre, el Triunfo de la Cruz el 16 de julio, la Resurrección o el Corpus Christi; disciplina y procesiones penitenciales con flagelación; distinción entre cofrades de la disciplina o de la sangre y cofrades de la luz que no participaban en la disciplina al igual que las mujeres porque estaban excluidas desde el principio[2].

            Son característicos sus hábitos, las insignias, los escudos, cofrades descalzos y/o autoflagelándose. Todos estos elementos en Castilla la Nueva ser ven por primera vez aunados en las cofradías y siendo la Vera Cruz el modelo de Cofradía de Semana Santa más antiguo y el más difundido debido a su gran dimensión devocional.

Desde los inicios hasta 1920

            Una vez puesto sobre los antecedentes, a nivel general de la Vera Cruz, podemos situar cronológicamente el origen de la Cofradía de la Santa Vera Cruz en Almagro a finales del siglo XVI.

            Durante el siglo XVI, la villa de Almagro estaba en pleno auge. El Rey Carlos I de España y V de Alemania concedió a los banqueros alemanes, los Fugger, los derechos sobre el cereal, los maravedíes y demás ingresos; también se encargaron de la administración de los maestrazgos de las Ordenes Militares de Alcántara, Santiago y Calatrava; y en especial el beneficio y provecho del azogue extraído de las minas de Almadén; se asentaron en Almagro para llevar a cabo estas cuestiones económicas, trayendo consigo a sus administradores los Welser y los Xedler.

            Junto a este carácter político-económico, la ciudad crecía también en religiosidad, debido a que muchas órdenes religiosas se establecieron en esta ciudad y edificaron según sus modelos, como fueron los Agustinos, los Jesuitas, los Dominicos y como no, también los Franciscanos.

            La villa crece y se embellece, sale de las murallas creándose los arrabales de San Pedro y Santiago, San Ildefonso, San Juan, San Sebastián y San Lázaro. El clavero Fernando Fernández de Córdoba funda el monasterio y universidad de Nuestra Señora del Rosario, el comendador mayor D. Gutiérre de Padilla el Hospital de la Misericordia y el Monasterio de la Asunción de Calatrava. Se construye la iglesia parroquial de Madre de Dios, el convento de la Encarnación, las oficinas de los Fugger y multitud de casas particulares, se reforman la iglesia de San Blas, la Plaza, el Ayuntamiento, etc.

            La crisis de los últimos años del siglo XVI y comienzos del XVII no frena la fiebre constructora en Almagro, debido a que los franciscanos levantaron el Convento de Santa Catalina y construyen su palacio los descendientes del Conde de Valdeparaiso[3].

            He aquí el nexo de unión y el inicio de la devoción a la Vera Cruz, y por tanto, del nacimiento ante tal devoción, de una asociación impulsada por los seguidores de Francisco de Asís, como impulsor máximo de la práctica penitencial unida al culto de la Reliquias de la Cruz (por aquello de ser ellos los custodios de los Santos Lugares)  como la Santa Vera Cruz, el Lignum Crucis o la Corona de Espinas. Por ello vemos que se asociaba la práctica penitencial y el culto a la Cruz ya que fueron las primeras cofradías penitenciales y con más durabilidad a través de los siglos.

            Intentar establecer una fecha exacta del inicio u origen de la Cofradía de la Santa Vera Cruz en Almagro, es una tarea ardua y nos ha llevado a contrastar distintos documentos donde se nombra la cofradía de nuestra localidad.

            La primera referencia que poseemos es que en la provincia de Ciudad Real se hace difícil documentar a las cofradías de la Vera Cruz anteriores al siglo XVI, debido a que no se registra ni una sola cofradía con esta denominación[4]. Pero a finales del siglo, entre 1575 y 1599 se constatan cofradías de la Vera Cruz en Chillón, Fuencaliente, Puertollano, Saceruela, Valdepeñas, Manzanares, Daimiel, Carrión de Calatrava, Argamasilla de Alba, Herencia y posiblemente en Almagro[5].  

            Lo que sí se conoce de la Cofradía de la Vera Cruz de Almagro para datarla, es un libro de cuentas que recuperó la hermandad en el año de 1989, en donde queda constancia de la primera fecha, 1610, como la fecha más antigua referenciada en este libro, no obstante, hay que tener en cuenta que a dicho libro, le faltan exactamente las primeras ciento treinta y una hojas, por lo que podemos fechar el posible origen de nuestra hermandad, como comenta la profesora Ángela Fernández Muñoz, en el último cuarto del siglo XVI.

            Es un libro de cuentas, en el que también aparecen algunas actas sin orden cronológico. El estado de conservación del libro es bastante malo y sobre todo hace continuas referencias a unas rentas, que eran bastante elevadas para la época y también hace mención a los nombres de las familias que hacen frente a ellas, pero no explica que tipo de bienes poseía esta cofradía.

            La principal sede y posible lugar de fundación[6] de la cofradía, fue en la capilla y oratorio de Nuestra Señora de la Consolación que antes de ahora fue de los Esclarecidos Maestres de Calatrava, esta capilla oratorio actualmente no existe y se localizaba en la antigua Iglesia de San Bartolomé, iglesia que no existe. Fue dañada en el terremoto de Lisboa y se alzaba en la Plaza Mayor de la localidad, en el amplio perímetro de sus actuales jardines y frente al ayuntamiento.

            La Cofradía de la Santa Vera Cruz de Almagro, empieza a decaer a principios del siglo XVII, hasta el punto que se conoce, “que en 1650 se volvió a reorganizar. La refundación se apoyó en el Ayuntamiento de Almagro, ascendiendo el número de cofrades ese año a 90 miembros, más 42 religiosos de los dos cabildos de San Bartolomé y Madre de Dios”[7].

            Como ya hemos mencionado en 1650 tuvo lugar la refundación de la Cofradía, fecha coincidente con la concesión de una Bula de Indulgencia Plenaria otorgada por el Papa Inocencio X (1644 y 1655), periodo que duró su papado. Posteriormente, en 1699 se volvió a otorgar a la hermandad otra Bula de Indulgencia Plenaria por el Papa Inocencio XII.

En 1692 se tiene constancia que se compró el paso de “La Oración en el Huerto”. Esta cofradía procesionaba exclusivamente el Jueves Santo, desde la parroquia de San Bartolomé. Aparte de la Semana Santa la otra festividad importante que celebraba esta cofradía era el día de la Cruz el tres de mayo. 

            Durante el siglo XVII se cree que la hermandad alcanzó su máximo esplendor, incluso se tiene constancia de la vestimenta y el número máximo de cofrades, así como el orden hereditario del hermanamiento en la familia.

            En cuanto a la vestimenta con la que procesionaba esta hermandad, llevaban túnicas y capirotes de lienzo colorado, llevando cubierto los rostros y ceñidas las túnicas con ceñidores del mismo lienzo, y con una hacha de cera blanca de cinco libras de peso con la que alumbraba al titular.

            El número máximo de cofrades de esta hermandad era de cien hermanos, tanto de Almagro como de pueblos cercanos, una vez fallecido el miembro titular de la plaza, podría acceder a su puesto el hijo de mayor edad y si este muere le sucedería su hijo primogénito y si no lo tuviese su hermano; en cambio los primos y los familiares de sangre no podrían acceder a dicha plaza.

            Durante los siglos XVIII-XIX hay un gran vacío escrito, que nos pueda dar alguna referencia más sobre el seguimiento de esta Cofradía salvo algunos legajos en el Archivo Municipal de Almagro, en el que se documenta un recibo en 1790 de un mayordomo que paga la cera para la procesión del Jueves Santo y también una cobranza de un testamento[8].

 


[1] Francisco Miguel Rodríguez y Manoli Gascón (2013): “Origen e Historia de la Cofradía de la Santa Vera Cruz de Almagro”. Registro general de la propiedad intelectual 00/2014/ 1685. Almagro. Págs. 6-10.

[2]Germán Navarro Espinach: “Las cofradías de la Vera Cruz y de la Sangre de Cristo en la Corona de Aragón (Siglos XIV-XVI)”. En Anuarios de estudios Medievales (AEM) 36/2, julio-diciembre, 2006, p. 610.

[3] http://www.ciudad-almagro.com/historia.htm [25-05-2013].

[4] Ángela Fernández Muñoz: “La cofradías de la Vera Cruz en Castilla la Nueva. Siglos XV-XVIII”. En Las Cofradías de la Santa Vera Cruz: Actas Del I Congreso Internacional de Cofradías de la Santa Vera Cruz. Ed. Ilustrada, 1995, p. 200.

[5] Ibíd. p.201.

[6] En algunas actas tanto del libro antiguo que posee en propiedad la hermandad como de algunas actas sueltas que se encuentran en el Archivo Municipal de Almagro, nos comentan de que es la capilla de la Consolación donde se fundó esta cofradía.

[7] María Teresa Pozo Arroyo: “La Vera Cruz”. En Mirador de Almagro. nº59, febrero (1990), 1985, p.3.

[8] Esta información se ha obtenido en la Caja 200 del siglo XVIII del Archivo Municipal de Almagro.